
La Cordillera Apolobamba
La Cordillera Apolobamba
En la frontera peruana, la Cordillera de Apolobamba mezcla cumbres glaciares, pueblos quechuas y el saber ancestral de los Kallawayas, médicos itinerantes de los Andes.
De entre todas las cordilleras bolivianas, la de Apolobamba sigue siendo la más auténtica. Este lugar, que se extiende desde Bolivia hasta Perú, resulta menos frecuentado debido a sus vías de acceso bastante restringidas (formadas por pasos montañosos). Chaupi Orco, un enorme macizo glacial, designa la única cumbre que ha superado la barrera de los 6 000 metros. Otros picos como Palomani, Cololo o Huanacuni tampoco dejarán de seducir a los aficionados al montañismo. Un marco excepcional se despliega a través de esta extensión compuesta de pequeños poblados y numerosos rebaños de llamas. Anidado en el corazón de un valle paradisíaco, el sitio ha sido clasificado como reserva natural (Área Natural de Manejo Integrado Apolobamba).
Características de la Cordillera Apolobamba
Explorar la Cordillera de Apolobamba ofrece la oportunidad ideal de una aventura fuera de los caminos trillados. Al descubrir los espacios andinos, habrá la posibilidad de encontrarse con indígenas, mineros pero sobre todo con los curanderos que han hecho la reputación de esta región. Desde el punto de vista geográfico, la cadena forma una frontera entre el altiplano andino y la Amazonía. El camino está bordeado al oeste por glaciares eternos y a la derecha por profundos valles que desembocan en la extensión amazónica, ubicada debajo de la vertiente oriental. Al descender, tendrán la oportunidad de llegar a la entrada del Parque Madidi. Continuar varios kilómetros más abajo permitirá alcanzar la ciudad de Rurrenabaque.
La Cordillera de Apolobamba es visible desde el noroeste del Illimani. Numerosos pequeños senderos, muy prácticos para los intercambios comerciales, son frecuentemente utilizados por campesinos y comerciantes. Estos representan también una verdadera oportunidad para la organización de trekking.
Senderismo inolvidable en la Cordillera de Apolobamba
Este lugar muy poco visitado de Bolivia revela sin duda una atmósfera extraordinaria. La aventura comienza con el descubrimiento de una fauna rica, constituida en gran parte por vicuñas, llamas y alpacas. Entre las especies animales que viven en la cordillera, se encuentran vizcachas, zorros, tarukas, pumas, osos andinos y muchas otras especies. Las montañas indican el refugio favorito de una importante población de rapaces en Bolivia, los cóndores. El paisaje revela el esplendor de las cimas nevadas, aunque parecen menos altas que las de la Cordillera Real. Entre estos majestuosos picos figuran los del Akamani (5 665 m), el Ullakaya (5 810 m) y el Antakaiwa (5 925 m).
El recorrido conduce hacia una pequeña minoría de pueblo indígena, proveniente de la etnia Quechua. Estos habitantes perpetúan hasta ahora un modo de vida puramente tradicional. Viven de la agricultura y la prospección de oro. Encontrarse con ellos permitirá aprender más sobre su cultura. Continuar el viaje abre acceso a pueblos raros como Charazani, Lagunillas y el poblado de Kanisaya, dotados de un decorado singular y luciendo un estilo de arquitectura colonial.
Escapada por el territorio de los Kallawayas
En medio de una naturaleza en estado salvaje se descubre una joya inseparable de la Cordillera de Apolobamba: las tierras Kallawayas. Este término significa literalmente "el que lleva plantas en la espalda". Se percibe una atmósfera mística cuando se descubre un laberinto de senderos que parecen surgir de la nada. Es en esta región donde se transmitían, a lo largo de las generaciones, las facultades y el saber ancestral de los Kallawayas, llamados también médicos itinerantes de los Andes. Estos curanderos indígenas bolivianos, frecuentemente ambulantes, están clasificados como patrimonio oral e intangible de la humanidad por la UNESCO. Aún es posible encontrar algunos, inmersos en su quehacer cotidiano. Históricamente, se cuenta que su descendencia pertenece a la última línea de los señores de Tiwanaku y utilizan su propio dialecto: el Pukina. Esta etnia agrupa en total entre 8 000 y 10 000 habitantes. Este fabuloso territorio alberga las montañas sagradas de los Kallawayas, ancladas al pie de la cadena de Las Muñecas y Akamani. Solo un pequeño grupo de habitantes sobrevive actualmente en este lugar.
Información práctica
Hay que demostrar voluntad y determinación para completar un trekking o una ascensión. El trekking exige al excursionista una fuerte capacidad de marcha que puede durar varias horas al día. Asimismo, alcanzar las cumbres altas requiere una tolerancia importante a la altitud. El truco consiste en dedicar algunos días al entrenamiento, justo el tiempo necesario para aclimatarse. Se suma a esto una excelente condición física para mantener el buen desarrollo de las etapas a recorrer durante la escalada.
La mejor manera consiste en pasar por una pista de tierra desde La Paz. Contar aproximadamente 10 horas de viaje para llegar.
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